Aparentemente, según cuentan los habitantes de Bagadó, Chocó, la mañana del miércoles 30 de julio fue inusual. Llovía sangre. Según ellos mismos, recogieron muestras para ser analizadas en laboratorio. El resultado fue positivo. Según la bacterióloga que analizó las muestras, la “sangre” sí era sangre.Sin embargo, la sangre volvió a ser agua y el resultado es que conteniía rastros de sangre.
A mí me cuesta creer en milagros. De hecho, creo que puede tener una explicación científica m